Nueve estudiantes de Pedagogía en Educación General Básica de la Universidad de Concepción presentaron en Lima resultados de una investigación sobre gestión del riesgo de desastres en establecimientos educacionales de la provincia de Concepción. La experiencia forma parte de una línea de trabajo de la Facultad de Educación que articula formación inicial docente, investigación temprana, problemáticas territoriales e internacionalización.
La formación de futuras profesoras y profesores frente a los desafíos ambientales, sociales y territoriales contemporáneos requiere generar oportunidades que permitan vincular los aprendizajes universitarios con problemáticas reales de las comunidades.
Desde esta perspectiva, nueve estudiantes de la carrera de Pedagogía en Educación General Básica de la Universidad de Concepción, integrantes de un semillero de investigación orientado a la educación ambiental y la gestión del riesgo de desastres, participaron en un encuentro académico internacional desarrollado en la Universidad ESAN, en Lima, Perú.
La actividad permitió proyectar hacia un espacio latinoamericano un proceso de investigación iniciado en la Región del Biobío, en el cual las estudiantes han analizado cómo establecimientos educacionales de la provincia de Concepción abordan la gestión del riesgo de desastres, identificando prácticas, desafíos y oportunidades para fortalecer la preparación y resiliencia de las comunidades educativas.
La iniciativa contó con el apoyo de la Dirección de Docencia, la Facultad de Educación y la Vicerrectoría de Investigación y Desarrollo de la Universidad de Concepción.
De la formación inicial a la producción de conocimiento
Uno de los elementos centrales de esta experiencia fue la participación activa de las estudiantes en distintas etapas del proceso investigativo, desde el levantamiento y análisis de información hasta la elaboración de pósteres científicos y la comunicación de resultados.
Durante el encuentro internacional, las futuras profesoras presentaron sus primeras aproximaciones investigativas y dialogaron con académicos, investigadores y profesionales vinculados a la gestión del riesgo de desastres de distintos países de América Latina y el Caribe.
Para Francisca Ávila L., estudiante participante del semillero, la experiencia permitió comprender que la investigación también puede formar parte de la identidad profesional docente.
“Esta experiencia me motivó a seguir acercándome a la investigación y a comprender que, como futuras profesoras, no solo podemos enseñar lo que otros han investigado, sino que también podemos generar conocimiento a partir de las necesidades y problemáticas de nuestros propios territorios”.
Por su parte, Ingrid Cabezas Á. destacó el valor que tuvo conocer otras realidades y formas de enfrentar los procesos de emergencia.
“Poder compartir con estudiantes y académicos de otros países me permitió conocer nuevas perspectivas, intercambiar experiencias y adquirir conocimientos que probablemente no habría podido obtener de la misma manera dentro de la Universidad”.
Una línea formativa vinculada con los desafíos del territorio
La experiencia forma parte de una línea de trabajo que busca incorporar progresivamente en la formación inicial docente temáticas asociadas a educación ambiental, cambio climático, resiliencia, seguridad escolar y gestión del riesgo de desastres.
El propósito es que las y los futuros docentes no solo conozcan protocolos de actuación frente a emergencias, sino que desarrollen capacidades para comprender sus territorios, analizar amenazas y vulnerabilidades, trabajar colaborativamente y contribuir a la construcción de comunidades educativas más preparadas y resilientes.
El académico de la Facultad de Educación y coordinador del semillero, Dr. Rodrigo Cea Córdova, señaló que este tipo de experiencias permite ampliar las oportunidades formativas de las estudiantes.
“La gestión del riesgo de desastres requiere profesionales capaces de comprender problemas complejos, trabajar colaborativamente, analizar información y tomar decisiones en escenarios de incertidumbre. Cuando nuestras estudiantes pueden investigar, construir evidencia, presentar sus resultados y dialogar con especialistas de otros países, la formación inicial docente adquiere una dimensión distinta, conectada directamente con los desafíos de las comunidades y sus territorios”.
A su juicio, uno de los principales desafíos consiste precisamente en generar experiencias en las que docencia, investigación y vinculación con el medio no se desarrollen como ámbitos separados.
“Una estudiante que durante su formación inicial participa en un semillero de investigación, estudia una problemática de su territorio y posteriormente comunica sus hallazgos en una comunidad académica internacional está viviendo un proceso formativo integrado. Ese tipo de oportunidades puede contribuir significativamente a su desarrollo profesional y a la manera en que comprende posteriormente su rol como profesora”.
Formación docente, territorio e internacionalización
La participación en el encuentro desarrollado en Lima constituye así una etapa dentro de un proceso más amplio.
El trabajo iniciado por las estudiantes busca continuar fortaleciendo la investigación estudiantil y generando productos académicos y espacios de transferencia que permitan devolver los aprendizajes obtenidos a las comunidades educativas y a las instituciones vinculadas con la gestión del riesgo.
De esta manera, la experiencia internacional no constituye únicamente una instancia de movilidad académica, sino una oportunidad para proyectar desde la Facultad de Educación UdeC una línea de formación e investigación vinculada con problemáticas de alta relevancia para la Región del Biobío y otros territorios expuestos a escenarios de multiamenaza.
Para las estudiantes participantes, el trabajo desarrollado representa también un primer paso hacia nuevas experiencias de investigación, colaboración, publicación y participación en redes científicas durante su formación universitaria.







