En el marco de las actividades organizadas por la carrera y Centro de Estudiantes de Pedagogía en Historia y Geografía de la Universidad de Concepción, el pasado 7 de septiembre se desarrolló el encuentro “Educar en tiempos de terror: Una mirada desde la memoria, docencia y lucha en dictadura”, que tuvo como expositora a la profesora Olimpia Riveros Ravelo, actual concejala de Concepción, y contó con la moderación del Dr. Carlos Muñoz Labraña, académico de la Facultad de Educación y de la carrera. La actividad constituyó un valioso espacio de encuentro intergeneracional en torno a la memoria histórica, la experiencia docente y las formas de organización y resistencia desarrolladas por el profesorado chileno durante la dictadura.
A través de un relato profundamente vinculado con su trayectoria personal y profesional, la profesora Riveros reconstruyó parte importante de su proceso de formación universitaria en la Universidad de Concepción, dando cuenta de las experiencias, convicciones y acontecimientos que contribuyeron a configurar una concepción de la educación estrechamente ligada al compromiso social. Desde esta perspectiva, su testimonio permitió comprender cómo, a lo largo de su trayectoria, fue construyendo un discurso y una práctica pedagógica que situaron en el centro de su quehacer la defensa irrestricta de los derechos humanos, la preocupación por las y los estudiantes en condiciones de mayor vulnerabilidad y la reivindicación de la educación como un espacio de dignidad, justicia y transformación social.

Un lugar especialmente significativo de su exposición estuvo dedicado a su participación en la organización gremial del profesorado durante la dictadura y, particularmente, a la creación y desarrollo de la Asociación Gremial de Educadores de Chile (AGECH). En un contexto marcado por la represión, la intervención de las organizaciones sociales y las restricciones a las libertades públicas, la AGECH representó para numerosos profesores y profesoras un espacio de organización, solidaridad y defensa de los derechos laborales, profesionales y humanos del magisterio. La trayectoria narrada por Olimpia Riveros permitió, así, aproximarse a una dimensión de la historia reciente en la cual el ejercicio de la docencia adquirió también un profundo sentido cívico y político.
La exposición adquirió particular fuerza cuando la profesora Riveros recordó distintos episodios de la persecución sufrida por docentes de la intercomuna de Concepción durante la dictadura. Desde la condición de testigo y protagonista de aquel periodo, evocó situaciones de hostigamiento, vigilancia, persecución y exclusión que afectaron a profesores y profesoras por sus ideas, compromisos gremiales y participación social. Estos acontecimientos dejaron
profundas consecuencias no solo en las trayectorias laborales de quienes fueron afectados, sino también en sus familias, comunidades educativas y organizaciones profesionales.
Desde el punto de vista académico, uno de los principales aportes de la actividad radicó precisamente en la posibilidad de vincular la memoria individual con la memoria colectiva. El testimonio de Olimpia Riveros no se limitó a la reconstrucción de acontecimientos del pasado, sino que invitó a reflexionar acerca del significado que esas experiencias poseen para las nuevas generaciones de docentes. Su relato permitió reconocer que la profesión docente no puede reducirse exclusivamente a la transmisión de conocimientos disciplinares, pues implica también una responsabilidad ética frente a la dignidad humana, la democracia, la justicia social y la defensa de quienes se encuentran en situaciones de mayor vulnerabilidad.
Al respecto, el profesor Carlos Muñoz Labraña señaló que “la participación de estudiantes de Pedagogía en Historia y Geografía en la organización de este encuentro otorgó, además, un especial significado formativo a la jornada. Escuchar directamente a quienes vivieron los procesos que habitualmente son estudiados mediante documentos, bibliografía o fuentes secundarias constituye una oportunidad privilegiada para comprender la complejidad de la historia reciente. En este sentido, el testimonio oral se convierte en una fuente histórica fundamental que permite aproximarse a experiencias, emociones, silencios y significados que difícilmente pueden recuperarse exclusivamente a través de los registros oficiales”.

De igual forma, las y los estudiantes de cuarto año de Pedagogía en Historia y Geografía valoraron la instancia. Diego Galdames señaló que “su principal enseñanza para quienes ejercen y se forman en la labor docente, es comprender que el tejido social debe estar a la palestra. ‘Somos seres sociales’ postulaba la profesora, asegurando que los cambios adquieren mayor fuerza cuando se construyen en un ambiente colectivo, tanto en las aulas como en la cotidianidad”. En la misma línea, Alison Briones agregó que “aprender sobre las distintas vivencias de la historia reciente siempre será enriquecedor, y en lo personal, agradezco haber tenido la oportunidad de haber escuchado a una persona tan inteligente, con la mente y los recuerdos intactos y con un gran cariño para compartir a las futuras generaciones”. Por su parte, Isabel Torres indicó que “el testimonio, la memoria de la profesora Olimpia nos demuestra el valor que tiene la educación en la sociedad y que por mucho que se quiera atropellar, se buscará seguir luchando por los/as niños/as y adolescentes, quienes necesitan de una sociedad que les brinde y les asegure una educación de calidad como derecho esencial e inherente”.
El Dr. Muñoz profundiza que esta instancia fue “mucho más que una revisión retrospectiva de la trayectoria de una profesora. Constituyó una instancia de diálogo entre generaciones y una invitación a pensar la educación desde la memoria y los derechos humanos. La experiencia de Olimpia Riveros recordó que, incluso en contextos caracterizados por el miedo y la persecución, numerosos profesores y profesoras hicieron de la escuela, del gremio docente y de la defensa de sus estudiantes espacios de compromiso, solidaridad y resistencia”.
La jornada finalizó con la entrega de un ramo de flores y una piocha institucional a la expositora como reconocimiento por parte del Centro de Estudiantes, quienes agradecieron su participación y la amplia convocatoria que tuvo la actividad. La Decana PhD Verónica Yáñez Monje, entregó sus saludos a la invitada y agradeció su exposición y testimonio de vida, además, valoró la iniciativa del estudiantado de organizar actividades que complementan y fortalecen su formación inicial docente más allá de las aulas de clase.
Este conversatorio abierto tuvo como propósito fortalecer la reflexión pedagógica, la memoria histórica y el compromiso ético de las y los estudiantes de Pedagogía en Historia y Geografía de la Universidad de Concepción, dado que constituye un significativo ejercicio de formación ciudadana y responsabilidad profesional, y permite conectar las experiencias del pasado con los desafíos que enfrenta la educación en el presente.







