Programa de tutorías de pares acompaña la adaptación académica y la vida universitaria de estudiantes de primer año de Pedagogía en Historia y Geografía

El pasado 2 de junio se dio inicio al programa de tutorías dirigido a estudiantes de primer año de Pedagogía en Historia y Geografía, iniciativa que responde al Plan de Trabajo de la carrera para el período 2026 y que se desarrolla bajo la supervisión del Consejo y la Jefatura de Carrera. Esta iniciativa busca desarrollar habilidades de autorregulación del aprendizaje para desarrollar técnicas de estudio autónomas mediante el acompañamiento guiado con pares de cursos superiores, atendiendo de esta manera a uno de los nudos críticos detectados en el Proceso de Ingreso del Modelo de Aseguramiento de la Calidad de la Formación (MAQ).

El programa divide a la cohorte de primer año en 4 secciones, las que están a cargo de cuatro estudiantes de cuarto año: María Jesús Ávila, Vicente Medina, Vicente Núñez y Darlyne Pino, quienes tienen el objetivo de diagnosticar las principales problemáticas académicas y de autorregulación del aprendizaje de los estudiantes, además de diseñar estrategias para abordarlas.

El tutor Vicente Núñez destacó la oportunidad que representa esta iniciativa para los estudiantes de primer año y la posibilidad de ejercitar su trabajo en aula: “Considero que es un gran avance en materias de conexión con la universidad para estudiantes de primer año, pues les permite entablar comunicación con generaciones las cuales tienen experiencias y conocimientos que pueden ayudar a adecuarse de mejor manera al primer semestre de carrera, que es generalmente el más dificultoso. Simultáneamente, estas generaciones mayores tienen la oportunidad de poder desenvolverse en contextos de aula, cosa que nunca está de más en el espacio formativo.”

A su vez, la tutora María Jesús resaltó cómo las tutorías sirven para el apoyo y la contención de los estudiantes: “Las tutorías han sido una experiencia gratificante y positiva en cuanto a brindar apoyo y consejos a los y las estudiantes de primer año, ayudarlos a cómo adaptarse a la vida universitaria, el cambio del colegio a la universidad es un proceso complejo, por esta razón, es fundamental brindarles un acompañamiento y contención. Por último, es importante resaltar que la universidad es un proceso que se acompaña y se supera mejor en comunidad.”

Por su parte, el tutor Vicente Medina señaló que: “Es una experiencia gratificante poder ser una ayuda para los estudiantes. Primer año puede llegar a ser difícil, debido al cambio que supone pasar del liceo a la universidad. En aquel sentido, es vital que los estudiantes se desarrollen en redes de acompañamiento para hacer más tolerable la nueva vida universitaria. Espero estemos contribuyendo a ello.”

Los estudiantes de primer año han valorado positivamente el programa. Al respecto, la estudiante Jemina Zambrano comentó: “Las tutorías implementadas este semestre me han ayudado bastante en este proceso de adaptación a la vida universitaria. Gracias a los contenidos abordados, como métodos de estudio y estrategias de organización, me he sentido

más preparada para enfrentar las evaluaciones. Además, valoro mucho que las tutorías sean realizadas por compañeros de años superiores, ya que comprenden con mayor facilidad nuestras dudas y han tenido experiencias similares a las que nosotros estamos viviendo.”

En el mismo sentido, la estudiante Carla Gallegos destacó que: “Las tutorías me ayudaron bastante. El recibir aún más explicaciones y ver distintas visiones de ciertos contenidos me ayudó a ampliar mi comprensión. En mi caso, la estudiante que impartió las tutorías en mi sección es Darlyne Pino. Considero que nos ayudó bastante, estando presente para resolver nuestras dudas y profundizando en otros contenidos, dándonos diferentes herramientas para afrontar las próximas evaluaciones.”

Este programa reafirma el compromiso de la carrera con fortalecer los procesos formativos en el marco de la Formación Inicial Docente (FID). La labor de los tutores no solo apunta al fortalecimiento de la comprensión lectora y el pensamiento crítico frente a los contenidos disciplinares, sino también al desarrollo de habilidades de autorregulación, como la organización del tiempo de estudio y el manejo de la frustración ante las exigencias de la vida universitaria. De esta manera, la experiencia de quienes ya han transitado por este proceso se convierte en un puente para que las nuevas generaciones enfrenten con mayor confianza su ingreso a la formación docente.

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