Ante una modernidad donde las enfermedades cardiovasculares, cerebrovasculares y la obesidad dejaron la exclusividad de la población mayor, los académicos Salustio Carrasco, Liliana Cuadra y Alinne Valenzuela lideran uno de los proyectos de innovación académica que financia la Dirección de Docencia. El cuál se elaboró gracias a «Colabora», uno de los 4 fondos concursables I3D para perfeccionar el aula. Los académicos de nuestra Facultad de Educación buscan evolucionar la formación docente bajo nuevas premisas ligadas a la tecnología contemporánea. Esta búsqueda se espera brinde a los estudiantes de Pedagogía en Educación Física nuevos conocimientos vanguardistas, obteniendo resultados mucho más precisos y no invasivos para diagnosticar la salud de los estudiantes.
Los académicos Salustio Carrasco, Director del Departamento de Educación Física, y Liliana Cuadra, Coordinadora de Prácticas de la Facultad de Educación, se tomaron un momento para explicarnos una de las innovaciones pedagógicas que se vienen para este año, con una idea clara de unir la educación con las nuevas herramientas de vanguardia que están definiendo el camino de la enseñanza.
- Sabemos que el acceder a financiamiento en los entornos académicos es una competencia sin cuartel. Al adjudicarse este fondo para sus investigaciones, ¿cuál fue la razón que impulsó la lucha por el mismo?
R.- Salustio Carrasco: El objetivo primario es generar un proyecto que tenga que ver con el uso de tecnologías digitales para la evaluación, monitoreo y control de la respuesta fisiológica frente a los esfuerzos percibidos en la prescripción del ejercicio. Este proyecto se inscribe en una suerte de articular asignaturas que están en distintos niveles del plan de estudio. Puntualmente, los estudiantes de tercer y cuarto año reforzarán algunas técnicas y procedimientos de monitoreo a través de instrumentos digitales, como presión arterial, el nivel de la frecuencia cardiaca, elementos del sueño (…) elementos muy propios del ahora y que suelen estar vinculados a una mejor calidad de vida.
- El proyecto que llevan a cabo menciona que los estudiantes están “expectantes”. ¿Cómo ligan este conocimiento a la ejecución autónoma en las prácticas profesionales?
R.- Liliana Cuadra: Los estudiantes trabajan la línea del ejercicio físico desde tercer y cuarto año, con una asignatura de promoción y prescripción del ejercicio físico; luego toman una especialización para posteriormente comenzar su práctica en algún centro. En el fondo, buscamos que nos reciban en esta temática.
R.- Salustio Carrasco: Sobre todo con un lenguaje; un lenguaje que sea bastante transversal en el contexto de la salud, o sea, con el nutricionista, con el kinesiólogo, con el médico; va por ahí la idea. Entonces, es un lenguaje que hay en común.
- Mencionaron la compra de nanotecnología; para ser más exactos, anillos inteligentes. ¿Qué diferencia a estos dispositivos de los tradicionales?
R.- Salustio Carrasco: Se espera libertad de movimiento. Nos interesa que la persona esté libre de celular; normalmente se utiliza este para monitorear datos, pero la idea es que la persona esté libre de aparatos distractores. Estos anillos son imperceptibles, permiten dormir con ellos y recopilan datos automáticamente. Esperamos que el futuro profesor pueda colocar una banda o un anillo a un usuario y monitorear su desempeño a distancia.
- Comentaban una preocupación tácita sobre la deteriorada salud de los jóvenes en la actualidad. ¿Cómo incide este proyecto en la mejoría de esta actualidad?
R.- Liliana Cuadra: Hoy llegan personas con problemas cerebrovasculares de 37-40 años (…) y escolares que están con problemas de presión arterial. Problemas que antes eran de adultos, con el tiempo lo han comenzado a padecer los más jóvenes.
R.- Salustio Carrasco: Los estudiantes tendrán acceso a tecnologías que les permitirán comparar datos, realizar diagnósticos previos y determinar con mayor capacidad la percepción de la salud física de un adolescente y, al mismo tiempo, el cómo ayudarlo.
- ¿Cuáles serán los pasos a seguir durante este 2026?
R.- Salustio Carrasco: La primera etapa implica un diagnóstico para los estudiantes, además de un consentimiento informado. Muy pronto tendremos acceso al primer equipamiento que compramos. Este proyecto abordará dos semestres, así que durante el 2026 estaremos recolectando datos para mejorar la efectividad de la enseñanza sobre estas nuevas tecnologías.
- Si se tuviese que proyectar el futuro de la carrera, ¿Creé que este modelo de diagnóstico no invasivo debería transformarse en un estándar para todos los egresados de Pedagogía en Educación Física de la facultad?
R.- Alinne Valenzuela: Definitivamente. Como Jefa de Carrera, mi visión es que este modelo de diagnóstico no invasivo debe consolidarse como el estándar de competencia para todos nuestros egresados. Proyectar el futuro de la Pedagogía en Educación Física implica reconocer que el perfil de salud de los escolares actuales ha evolucionado, exigiéndonos respuestas más precisas (…) Entregar estas herramientas digitales a los futuros profesores no es solo una innovación, es una responsabilidad ética y profesional. En el ámbito escolar, el docente debe ser capaz de monitorear, mediante datos objetivos y no invasivos, las respuestas que cada niño, niña o adolescente presenta frente al esfuerzo físico, garantizando así una práctica segura. inclusiva y personalizada.