El pasado viernes 6 de junio, las y los estudiantes de primer año del Magíster en Gestión y Liderazgo Educativo de la Facultad de Educación concluyeron exitosamente la asignatura Liderazgo Educativo: Fundamentos, Tendencias y Prácticas Efectivas.
Durante el semestre, la asignatura permitió profundizar en modelos de liderazgo, prácticas efectivas de mejora escolar y estrategias para impulsar procesos de cambio en establecimientos educacionales.
En ella se abordó el liderazgo educativo desde una perspectiva crítica, vinculando la evidencia científica con los desafíos que enfrentan diariamente docentes y directivos en sus comunidades educativas, considerando además las particularidades de los distintos contextos territoriales en los que se desempeñan.
La asignatura invitó a analizar el liderazgo educativo a la luz de la evidencia nacional e internacional, poniendo en diálogo los contenidos teóricos con las experiencias profesionales de quienes participan en el programa. Según comentan las y los estudiantes, se desarrollaron actividades como el árbol de problemas, la construcción de matrices de análisis y otras herramientas orientadas a fortalecer la innovación y la mejora educativa.
“La idea central de esta asignatura, según mi perspectiva, es la innovación y cómo nosotros podemos incorporarla en nuestros establecimientos educativos”, comenta Claudio Vera González, profesor de Inglés y estudiante del programa. Entre sus principales motivaciones para cursar el magíster estuvo la posibilidad de profesionalizar conocimientos y compartir experiencias con colegas provenientes de distintos contextos educativos, propósito que, según señala, se ha cumplido gracias a las diversas actividades de intercambio y trabajo colaborativo desarrolladas durante el semestre.


“El aporte central fue contar con herramientas y estrategias para generar procesos de cambio y mejora, así como también desarrollar las competencias necesarias para liderar estos procesos, mediante pautas, guías y metodologías concretas”, agrega.
Vera también destaca los espacios de reflexión generados durante el curso, especialmente aquellos vinculados a situaciones reales vividas en las aulas y en el trabajo con otros profesionales de la educación.
“Pudimos conversar sobre los problemas que hemos tenido en nuestros establecimientos, compartir experiencias y pensar nuevas formas de abordarlos. Eso fue muy valioso”, señala.
Una mirada similar comparte Leonel Carrillo, profesor de Educación Física de la comuna de Lebu e integrante de la Red de Liderazgo Educativo + Comunidad, quien destaca las herramientas de observación y análisis adquiridas durante la asignatura.
“Dentro de la asignatura he podido desarrollar una mirada crítica respecto de la unidad educativa, observando ciertos patrones dentro de ella y analizando cómo poder mejorarlos. Me han entregado herramientas valiosas al respecto”, afirma.
Propuestas en acción
Como actividad de cierre, las y los estudiantes participaron en una dinámica denominada El Vaso, ejercicio que buscó generar una evaluación colectiva de la experiencia vivida durante el semestre.
La actividad invitó a reflexionar desde tres dimensiones: identificar aquello que representaba el “vaso medio vacío”, reconocer lo que constituía el “vaso medio lleno” y proponer acciones para “llenar el vaso”. A partir de esta metodología, los grupos compartieron fortalezas, aspectos a mejorar y propuestas para seguir enriqueciendo la asignatura.
Según explicó Jorge Ulloa Garrido, director del programa y docente a cargo del curso, el objetivo de la actividad fue promover una mirada evaluativa sobre el trabajo realizado durante estos meses y recoger aprendizajes que permitan seguir fortaleciendo el proceso formativo.

En palabras de Ulloa, la actividad permite reconocer “los propios aportes, los aportes de mis compañeros, lo que aportó la asignatura y otras dimensiones que se cruzan durante el proceso”. Asimismo, agregó que “finalmente harán una aplicación de procesos de cambio y mejora, que fue lo que se trabajó en mayor medida durante la asignatura”.
De esta manera, la innovación y la reflexión crítica, dos de los ejes centrales abordados durante el semestre, también estuvieron presentes en el cierre de la asignatura.