Con una jornada de reflexión y diálogo sobre el estado actual del sistema educativo chileno, el pasado martes 20 de mayo se realizó la reunión inicial del proyecto VRIMF 2631, titulado «La cotidianidad de ser director escolar en Chile: el shadowing para apreciar la complejidad del rol». La actividad se llevó a cabo en dependencias de la Universidad de Concepción, marcando el comienzo de una nueva versión de esta experiencia de investigación para las personas que integran el programa de Doctorado en Educación de dicha casa de estudios.
La propuesta, desarrollada en el marco de la asignatura de Investigación Cualitativa, busca acercar a los y las estudiantes a la realidad del medio escolar mediante el uso del shadowing, una técnica etnográfica que consiste en «hacer sombra» a una persona durante uno o varios días, observando de manera cercana sus prácticas, rutinas y desafíos cotidianos.
«Estamos viviendo un momento muy complejo en educación en Chile. Las escuelas enfrentan desafíos que no se resuelven solo desde la teoría, y por eso necesitamos investigadores que sean capaces de leer esa realidad desde adentro», señaló el profesor Ph.D. Jorge Rojas Bravo, académico del Departamento de Metodología de la Investigación e Informática Educativa y docente responsable del proyecto. «La idea es que nuestros estudiantes vayan a la escuela, caminen junto a sus directores y desde ahí construyan conocimiento con sentido y pertinencia para los contextos educativos», agregó.

El proyecto cuenta con el acompañamiento del Dr. Jorge Ulloa, asesor experto con amplia trayectoria en liderazgo educativo y análisis organizacional. Durante la jornada, Ulloa planteó una mirada crítica sobre las tensiones estructurales que condicionan el trabajo directivo en Chile: «Todos los instrumentos de política le están pidiendo a los directores que se concentren en lo pedagógico, pero el sistema en la práctica no les permite concentrarse en lo relevante. Están permanentemente en lo urgente.»
El académico también se refirió a quienes logran sortear esas presiones: «Hay directores que, teniendo todos esos problemas, pusieron el foco en la innovación pedagógica. Pareciera que hay que desarrollar en los directores y directoras esa rebeldía, esa capacidad de aprovechar las grietas que el propio sistema deja.»
Sobre la observación como herramienta central de la técnica, Ulloa fue enfático en su valor formativo: «Ver a un director o directora en acción es la única manera de entender el mundo detrás de lo visible. La habilidad de observar se adiestra.» Y precisó una distinción clave para quienes realizarán el trabajo en terreno: «En la mañana está lo urgente, lo informal. En la tarde, en cambio, está lo importante: ahí el director trabaja con sus profesores, se dedica a lo pedagógico. Dos días completos de observación es lo ideal para capturar esa diferencia.»
El proyecto es coordinado por Ignacio Roa e integrado por los estudiantes de doctorado Jorge Cuevas, Nicolás Tamarín, Elizabeth Zapata y María Espinoza, quienes durante el semestre realizarán observaciones en terreno junto a cuatro directores y directoras: Cristina Concha, María José Retamal, Catherine Olivares y José Villagrán.
Cristián Pincheira Martínez, estudiante de Doctorado e Ingeniero Civil Industrial que participó como colaborador en la versión anterior del proyecto, valoró positivamente el inicio de esta nueva etapa: «Aprender una técnica como el shadowing aplicada a un contexto real me parece, por un lado, súper atingente y motivante. Estoy entusiasmado esperando poder seguir a estos directores durante días de trabajo, aprender a tomar notas de campo, analizar la información que podamos levantar y tener resultados concretos a partir de ella.»
De este modo, el proyecto «La cotidianidad de ser director escolar en Chile» se concibe como una experiencia de formación e investigación situada, que busca generar conocimiento desde la práctica real de quienes conducen los establecimientos del territorio, aportando a la vez a la formación de nuevos investigadores en educación.